Personajes en el laberinto

POSEIDÓN

O Posidón, es el dios que valida los acontecimientos mágicos en la historia del laberinto de Creta. Su poder está por encima de los poderes naturales, que modifica a su interés. Detiene la tempestad para salvar a la flota del rey Minos, coloca un toro blanco en las playas de Creta, despierta una loca pasión en la reina Pasifae, se permite violar y dejar embarazada a Etra, la madre de Teseo.

Poseidón era hijo de Cronos y Rea, los titanes hijos de Gea y Urano. Cuando Zeus se libró de ser devorado por su padre, que temía que uno de sus hijos lo destronara, salvó también a sus hermanos, Hera, Poseidón, Hades, Hestia y Deméter, y se erigió en el nuevo rey de los dioses. Después desterró a las antiguas diosas y creó el nuevo orden de dioses patriarcales.

A Poseidón le concedió el poder sobre los mares y océanos, pero no el de las aguas de ríos ni manantiales y tampoco el control de las ciudades portuarias, con lo que Poseidón enfadado se dedicaba a castigar a los navegantes con terribles tormentas y a provocar terremotos, aunque consiguió tener su propio trozo de tierra, la mítica isla de la Atlántida. A pesar de que era algo enamoradizo, violaba a quien le apetecía e iba dejando su semilla de héroes, como es el caso de Teseo.

EL TORO BLANCO

Según cuentan sus leyendas, el Toro Blanco después de convertirse en el padre del Minotauro, escapar hacia Maratón, asolar la región y matar a Andrógeno, fue matado por Hércules y después convertido por Zeus en la constelación de Tauro.

Pero el Toro Blanco tenía una historia antes de llegar a Creta. Los uros eran los toros salvajes que habitaron Europa hasta su extinción definitiva en el s. XVII. Más grandes que los toros actuales podían llegar a los 2 metros de altura. Esos toros salvajes impresionaron la imaginación de nuestros antepasados paleolíticos y los dibujaron en las cuevas para invocar su poder y propiciar su caza.

Selene, diosa de la Luna.

Como símbolo de fertilidad los toros aparecieron en la mitología asociados a las diosas de la Luna y a las diosas Inanna, Isthar o Afrodita.

Cuando aparecieron los primeros imperios, sus reyes se atribuyeron los poderes del toro como fiero semental y denigraron su asociación con las antiguas diosas, olvidando que en realidad el toro era un símbolo de la unión del aspecto femenino y masculino.

Por su valor y por su carácter simbólico, los toros han sido a lo largo de la historia sacrificados en honor de dioses y reyes y en fiestas estacionales que todavía perduran en algunos lugares, lo que nos da una idea de su profundo significado en el inconsciente colectivo.

El rapto de Europa. Erasmus el joven.1607- 1678, Amberes.
El rapto de Europa. Erasmus el joven. 1635. Museo del Prado, Madrid.

El toro blanco está también en el origen mitológico de la familia real cretense. La leyenda cuenta que para seducir y raptar a Europa, una princesa fenicia, Zeus tomó la forma de un hermoso toro blanco. Mientras ella paseaba con unas amigas por la playa, el toro se le acercó manso y ella empezó a jugar con él hasta subirse a su lomo, momento que aprovechó Zeus para llevársela a través del mar hasta la isla de Creta, donde consumó su deseo en un bosque de sauces. Europa tuvo tres hijos de Zeus: Minos, Radamantis y Sarpedón.

Asterión, que era el rey de Creta en ese tiempo, se casó con ella y adoptó a sus hijos.

Europa, la de ancho rostro, la ancha Tierra de occidente, era un aspecto de la diosa madre y Asterión era el dios del cielo estrellado, y como abuelos de Ariadna y el Minotauro nos recuerdan que ambos eran divinidades ancestrales antes de verse sometidos por el poder de Zeus encarnado en Minos, el tirano.

MINOS Y PASIFAE

Minos representa a los nuevos reyes que imponen sus leyes y sus dioses a los antiguos pueblos agrícolas y se casa con Pasifae que, como Europa, es una antigua diosa de la Tierra. La nueva figura del rey domina a la Tierra, la somete a su poder y la controla.

Pasifae significa: “la que brilla para todos”, uno de los nombres de la diosa Luna. Hija de Helios, el dios Sol ancestral, y de la oceánide Perseis, Pasifae, también llamada Creta, era una manifestación de la Luna en la Tierra. Pero Pasifae, la isla de Creta, aparece en la historia convertida en un dominio del tirano. Denigrada por la ambición de Minos y enloquecida por el deseo hacia el toro blanco, en algunas versiones aparece además como una hechicera celosa y vengativa.

Robert Fagan (1761-1816) – Pasiphae (?) y el toro – 609099 – National Trust. Dominio público, Wikimedia commons.

La oceánide Perseis, la madre de Pasifae, era hija de Océano y de Tetis, la diosa de las aguas hasta que Poseidón se convirtió en el nuevo dios de los mares.

“De acuerdo con la antigua leyenda, la falta original no fue de la reina sino del rey, y él no pudo culparla, porque recordaba lo que había hecho. Había convertido un asunto público en un negocio personal, sin tener en cuenta que el sentido de su investidura como rey implicaba que ya no era meramente una persona privada. El haberlo retenido significaba, en cambio, un impulso de engrandecimiento egocéntrico. De esta manera, el rey elegido “por la gracia de Dios” se convirtió en un peligroso tirano acaparador. La figura del Minotauro – Tirano es conocida en mitologías, en las tradiciones populares, en las leyendas y hasta en las pesadillas en todo el mundo, y sus características son esencialmente las mismas. Él es el avaro que atesora los beneficios generales. Es el monstruo ávido de los voraces derechos del “yo y lo mío”. Los estragos por él provocados están descritos en la mitología y en el cuento de hadas y son de universales consecuencias dentro de sus dominios. Éstos pueden reducirse a su habitación, a su psique torturada, a las vidas que contamina con el toque de su amistad y de su ayuda, o pueden alcanzar a toda su civilización. El ego desproporcionado del tirano es una maldición para sí mismo y para su mundo, aunque sus asuntos aparenten prosperidad.” 

EL HÉROE DE LAS MIL CARAS – Psicoanálisis del mito.  Joseph Campbell. Fondo de Cultura Económica.

EL MINOTAURO

Es el secreto inconfesable, la bestia herida, el antiguo dios Toro convertido en víctima. El aspecto oscuro de Asterión, su abuelo, y de Minos, su padrastro. El que se lleva las culpas de todos. El que evidencia la corrupción del estado.

Su sufrimiento es ciego y obsesivo porque está atrapado en ese lugar oscuro donde se esconden las culpas. El Minotauro es la otra cara de Minos, el aspecto tiránico y egoísta que devora la inocencia y la alegría, la carne joven, los sueños de vida y felicidad.

El Minotauro es un símbolo del Sol en la noche, el Sol tragado por la oscuridad. Su otro nombre es Asterión o Asterio, el nombre de su abuelo, el Cielo estrellado, el Cielo nocturno, el Cielo sin Luna en el que reina su hermana Aridela, la Vía Láctea. Ella sabe cómo desenredar la madeja del miedo y del dolor, cómo sanar a la bestia interna, cómo devolvernos al hilo de la vida real.

TESEO 

Es el aspirante a medrar en los nuevos reinos de los patriarcas. Es la figura del héroe, el arquetipo masculino del nuevo orden. En su leyenda aparece realizando muchas hazañas y no faltará en la que lucha contra las Amazonas, las mujeres libres y guerreras de Artemisa, la diosa de la naturaleza, la no domesticada.

Era hijo de Egeo, el rey de Atenas, y de Etra, a la que Poseidón violó la misma noche que Egeo se acostó con ella. De esta forma se le asignó una genealogía divina, el hijo de un dios adoptado por un mortal, como en la historia de Minos. Los héroes deben tener genealogías divinas, eso es importante en la nueva mitología de los patriarcas.

Teseo refundará la nueva ciudad de Atenas y sus mitos alimentarán los cuentos de Arturo y los caballeros de la Tabla Redonda.

Egeo, que no había tenido descendencia, al descubrir embarazada a Etra reconoció en ese hijo a su heredero, pero temiendo que fuera asesinado en la corte de Atenas por otros pretendientes al trono, lo dejó con su madre y su abuelo. Antes de marcharse, Egeo escondió bajo una roca su espada y sus sandalias. Teseo al crecer tendría que demostrar ser lo bastante fuerte para levantar la piedra y coger lo que guardaba debajo. Esta hazaña lo validará como hijo de Egeo y futuro rey de Atenas.

Más adelante, veremos a Arturo, uno de los héroes solares de la Edad Media, convertirse en el rey de Inglaterra después de sacar la espada de la piedra y de desterrar, con sus caballeros de la Mesa Redonda, el mundo de Avalon, el de las diosas antiguas, convirtiéndose así, como Teseo, en el héroe fundador de un nuevo orden.

Después de abandonar a Ariadna en la isla de Naxos, Teseo continuó su viaje hacia Atenas, pero olvidó lo acordado con su padre Egeo: Si había sobrevivido al Minotauro elevaría velas blancas en su barco, pero si había muerto llevaría las velas negras. Teseo no cambió las velas negras por las blancas y cuando Egeo vio llegar las naves lo creyó muerto y se arrojó al mar. De esta forma Teseo se convirtió en el nuevo rey de Atenas.

DÉDALO

Ícaro y Dédalo. Charles Paul Landon. 1761 - 1826. Museo de Bellas Artes y Encajes de Alençon.
Ícaro y Dédalo. Charles Paul Landon. 1761 – 1826. Museo de Bellas Artes y Encajes de Alençon.

Era el arquitecto e ingeniero. El que conocía los secretos de la naturaleza, de la madre tierra y sus cavernas, de sus minerales y piedras preciosas. Dédalo representa al antiguo artesano y metalúrgico neolítico que aparece como colaborador del nuevo tirano. Tiene el conocimiento de la ciencia y la creación, pero también el de los oscuros secretos y la corrupción del poder, por lo que Minos lo somete al mismo destino que al Minotauro y lo encierra con su hijo Ícaro en el laberinto. Dédalo es cómplice de Minos y del poder hasta que éste lo traiciona.

Para escapar del laberinto, Dédalo e Ícaro construyeron unas alas con plumas de pájaro para salir volando. Pero Ícaro, embargado por la emoción, subió cada vez más alto y al acercarse al sol sus alas ardieron y cayó al mar.

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